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5 ideas para sentirte mejor en tu relación con la gente

Si te sientes identificado/a con la frase "de bueno eres tonto/a", tal vez este post pueda servirte de ayuda. No se trata de dejar de ser buena persona, en absoluto, sin duda se consiguen muchas más cosas siendo amable (empezando por una buena autoestima); se trata más bien, de sentirte bien con la manera en la que te relacionas con los demás.

A continuación, te propongo 5 ideas básicas que puedes empezar a poner en práctica:


1. Confía sólo en la gente que te ha demostrado que es digna de confianza.

Contar tu vida a personas que acabas de conocer o a gente que no te ha demostrado que puedes confiar en ella, puede tener diversas consecuencias. Por un lado, te puede hacer sentir que estás "atado/a" a esa persona porque sabe mucho de ti y no quieres que lo vaya contando si te distancias. Por otro, te puedes llevar un disgusto al ver que eso que le has contado, ahora lo sabe todo el mundo. Finalmente, simplemente es posible que te arrepientas de habérselo contado, sin saber muy bien por qué lo has hecho.

Intenta pensar en las personas que sí te han demostrado que puedes confiar en ellas, haz una lista mental, con ellas sí puedes mostrarte como eres sin miedo a que te traicionen.


2. "Deja que lo piense" es una buena respuesta ante una petición que no sabes si aceptar.

Seguramente te salga de manera automática decir que sí a todos los planes o peticiones que te proponen, y, una vez que te ves en ello piensas "quién me manda" o te sientes mal contigo mismo/o por estar haciendo algo que, en realidad, no te apetecía hacer.

Tienes que entender que no pasa nada por decir que no. No hace falta dar explicaciones si no quieres darlas, no hace falta poner excusas (mira el punto 3).

Una buena manera de empezar a poner en práctica este punto es contestar a todas las peticiones "deja que lo piense" o algo parecido (¡si son tus propias palabras mejor!). Se trata de romper el automatismo de decir que sí a todo y a la primera, y de darte un tiempo para sopesar si de verdad quieres o no hacerlo. Después verás como es más fácil decir que no.


3. No des explicaciones que no tengas que dar.

Este punto está muy relacionado con los dos anteriores. Es fácil que te veas dando explicaciones para justificarte y así, contar cosas de ti que no quieres contar. También es fácil que, si te cuesta decir que no, te dejes llevar por el impulso de tener que excusarte con algún motivo importante.

Pues bien, la realidad es que no tienes que dar explicaciones a nadie! Incluso aunque te las pidan, no tienes que darlas. Y todo esto, sin necesidad de sonar o parecer borde. Como decía más arriba, siendo amable se consiguen más cosas.

¿Cómo se hace esto? Lo primero que puedes hacer es no dar la explicación directamente, de una manera natural, verás como no queda tan raro. Fíjate en la gente a tu alrededor, verás como la mayoría lo hace y no pasa nada. En caso de que te pidan una explicación, prueba con frases como: "lo he estado pensando y me parece la mejor idea", "me parece bien hacerlo así", o "de momento esto es lo que voy a hacer".

Recuerda también que no pasa nada por dar explicaciones a las personas de tu entorno que te apetezca darlas.


4. Haz las cosas que te apetezca, independientemente de si te van a criticar o no.

Modificar tu forma de comportarte en función de con quién estés y de la posibilidad de que te critiquen o no, sólo hará que tu autoestima se vea perjudicada.

Siempre partiendo del más absoluto respeto por ti mismo/a y por los demás, sin hacer daño a nadie y con amabilidad; lo mejor que puedes hacer es ser tú mismo/a! No puedes controlar si hablan o no hablan de ti, así que por lo menos, haz las cosas como te surjan.

Otra cosa es, si tú quieres cambiar (por ti mismo/a, porque te apetece) algo de ti. En este caso, el cambio no es por el que dirán, sino por lo que tú quieres decir de ti.


5. Acepta que la gente es como es. Ajusta tu expectativa sobre los demás.

No puedes controlar lo que la gente hace, ni lo que piensa, ni lo que dice.

No puedes cambiar el comportamiento de nadie.

Suele ocurrir que conoces mucho a una persona, sabes cómo va a reaccionar ante una situación, pero aún así te sigues decepcionando cuando sucede. Esto pasa o bien porque no aceptas que esa persona es como es, o bien porque tu expectativa sobre esa persona no está bien ajustada. Sea como sea, el resultado será la decepción.

Antes de esperar que la gente haga cosas, piensa si es razonable, en base a tu experiencia, esperar eso de esa persona.