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Qué no decirle a una persona con problemas de salud mental

Una pregunta muy recurrente en la consulta por parte de los familiares o los amigos de las personas con problemas de salud mental, es cómo deben tratar a estas personas.

No es fácil convivir con alguien que tiene un problema de este tipo, pero más difícil es para las personas con el problema conseguir que los demás entiendan el sufrimiento que supone y lo sensible que te vuelves a las opiniones de los demás.

Es posible que, si es tu caso, te sientas desorientado. Algunas cosas las dices con la mejor de tus intenciones y son mal recibidas. Incluso cuando la idea es claramente ayudar, facilitar un cambio, abrir los ojos... Peor todavía.

Si eres esa persona con un problema de salud mental, seguramente ya hayas experimentado la invalidación o la falta de empatía por parte de personas cercanas.


Qué es lo peor que se puede decir? Aquí van algunos ejemplos:

"No te preocupes, todo se pasa", "Supéralo", "No lo pienses", "Eso no es nada": para empezar, si esa persona supiera cómo superarlo, ya lo habría hecho. Si la solución fuera dejar que pasara el tiempo, no estaría sufriendo como lo hace. Puede llegar a ser agotador estar con una persona que habla todo el tiempo de lo mal que está, pero dando una respuesta de este tipo, lo único que conseguirás es que se sienta peor de lo que está. Puedes escuchar o facilitar un cambio de tema, incluso estar menos tiempo con esa persona sería mejor idea. Cualquier cosa antes que decir "eso no es nada".

"No lo uses como excusa": Es fácil pensar que el problema de salud mental es una excusa para hacer o no hacer muchas cosas. La realidad suele ser bien distinta. Lo que sí es verdad es que tendemos a creer que necesitamos tener ganas para poder hacer las cosas, cuando debe ser al revés: tenemos que hacer cosas que las ganas ya vendrán (y si no vienen no pasa nada).

"Tu esfuerzo no se ve reflejado", "no lo estás intentando lo suficiente": muchas personas entienden que este tipo de frases pueden motivar. En realidad, lo que puedes conseguir con ellas es todo lo contrario. Si no se notan los esfuerzos, mejor dejar de hacer nada. Es lo que se conoce en psicología como profecía autocumplida: si das por sentado que una persona va a fracasar en algo, y así se lo transmites, ella también lo creerá y no lo conseguirá.

"No eres la única persona con problemas": normalmente se dice esto como otra forma errónea de querer conseguir que la persona se active. Todos tenemos problemas y no nos ponemos así... Es una buena manera de invalidar y de conseguir que el otro se sienta peor aún.

"Estás enfermo/loco": esto es lo peor que se le puede decir a alguien. No hay forma de que esta frase ayude a nadie, y sí muchas de herir y hundir a la persona que la recibe.


"Será la falta de sol", "ahora hay menos horas de luz, por eso estás así", "vete a vivir a Málaga": Estas frases suelen decirlas profesionales de la salud. Claro que la falta de sol o las pocas horas de luz influyen en nuestro estado de ánimo, pero ni todo el mundo es feliz en Málaga, ni todos tienen depresión en Finlandia. Este tipo de argumentos de nuevo invalida y, hace sentir a quien tiene el problema, que eso no es tan importante como para estar mal por ello.


"Es sólo una etapa, cosas de la edad": de nuevo, se le quita importancia al problema que tenga esa persona. Independientemente de si es o no algo propio de la edad, el sufrimiento o el malestar se siente de igual manera.


"Tú lo que quieres es llamar la atención": a veces etiquetamos ciertos comportamientos como llamadas de atención y así les restamos importancia. Cuando sí es una llamada de atención habrá que ver a qué se debe. Cuando no lo es, el sufrimiento o la incapacidad de gestionar las cosas de otra manera también es real. Sea como sea, este argumento deja a la persona no sólo frustrada si no también juzgada.










A modo de conclusión:


- Evita juzgar el comportamiento. En su lugar puedes intentar entender los motivos.

- Evita dar soluciones fáciles (o ningún tipo de solución, sobre todo si no te la piden). Lo que a ti te ha funcionado, puede no funcionarle a otra persona.

- Evita atribuir intenciones. Debes tener en cuenta que cuando alguien se encuentra mal, no lo disfruta, no está a gusto así. Todas las personas con problemas de salud mental quieren poder llevar una vida plena, si no lo consiguen es porque no saben, no porque no quieran.